Gobernanza sostenible con propósito hídrico
A través de la gobernanza multiactor y la creación de un Comité Administrativo, aseguramos la orientación y dirección de las inversiones a corto y largo plazo y se garantiza el crecimiento del fondo patrimonial.
Patricia Abreu Fernández
Desde 2015, el Fondo de Agua Santo Domingo (FASD) articula una gobernanza multiactor —sector público, privado y aliados técnicos— para proteger las cuencas Haina, Nizao y Ozama. Bajo la dirección de Patricia Abreu Fernández, el FASD consolidó el primer fideicomiso filantrópico verde del país y un sistema de toma de decisiones con revisión trimestral que asegura la orientación de las inversiones por cuenca, la preservación del capital y la sostenibilidad a largo plazo. Los resultados son verificables: 15 proyectos activos, un fondo patrimonial que asciende a RD$ 49,454,760, y avances al 31 de diciembre de 2024 que incluyen 1,239 hectáreas restauradas, 1,255 hectáreas con mantenimiento, 306 hectáreas conservadas, 1,530,785 plantas sembradas, 594 parcelas intervenidas, más de 2,750 beneficiarios y 76 procesos de sensibilización comunitaria, además de 35 jornadas de reforestación. En paralelo, el fortalecimiento financiero se refleja en el crecimiento de los activos (de 12 millones en 2015 a 77 millones en 2024) y en el impulso de las inversiones en fideicomisos (de 12 millones a 49 millones), evidencia de confianza en el modelo.
La estrategia técnica descansa en Soluciones Basadas en la Naturaleza: sistemas agroforestales de cacao y café que regeneran suelos y cobertura boscosa mientras crean ingresos locales, y humedales artificiales como infraestructura verde de saneamiento con menores costos de construcción, operación y mantenimiento frente a plantas tradicionales. La rendición de cuentas es un pilar operativo: estados financieros bajo NIIF para PyMES, auditorías externas independientes y verificación por terceros de beneficios volumétricos del agua siguiendo metodologías del WRI; ese monitoreo se conecta con las decisiones del fideicomiso y con una plataforma de alianzas público-privadas que expanden alcance y transparencia.
En el marco de Líderes del cambio: Gobernanza verde para un futuro sostenible, conversamos con Patricia sobre cómo convertir la sostenibilidad en política de inversión y en valor hídrico tangible: cómo operan el fideicomiso y la gobernanza multiactor, qué metas 2025/2030 guían las intervenciones por cuenca, qué SBN priorizan y qué evidencia respalda mejoras en calidad, cantidad y continuidad del agua, cómo evoluciona la captación de recursos y qué compromisos verificables asume el FASD para los próximos 12–24 meses. A continuación, la entrevista donde nos comparte su trayectoria y muestra un liderazgo que convierte la sostenibilidad en política de inversión, no en promesa.
¿Cómo se traduce la figura de fideicomiso y la gobernanza multiactor del FASD en decisiones de inversión por cuenca (Haina, Nizao, Ozama) y con qué frecuencia se revisan?
El objetivo del fideicomiso filantrópico (primer fideicomiso filantrópico verde en RD), es garantizar la sostenibilidad del FASD para que las acciones que estamos ejecutando hoy, tengan permanencia en el tiempo.
Hasta la fecha, aunque contamos con una arquitectura financiera novedosa y que garantiza la sostenibilidad de nuestra organización; gracias al aporte e inversión que nuestros socios realizan a través de los proyectos (15 proyectos activos), el fideicomiso filantrópico ha continuado capitalizándose (capital más beneficios), por lo que no nos hemos visto en la necesidad de utilizar recursos financieros de la figura del fideicomiso.
A través de la gobernanza multiactor, y la creación de un Comité Administrativo, aseguramos la orientación y dirección de las inversiones a corto y largo plazo y se garantiza el crecimiento del fondo patrimonial que a la fecha asciende a RD$ 49,454,760.
La frecuencia de revisión se ejecuta de manera trimestral (4 reuniones al año) donde la Junta Directiva FASD, obtiene información sobre los rendimientos y nuevos aportes e instruye a la dirección ejecutiva y financiera a realizar nuevas inversiones tendientes a optimizar los recursos.
¿Cuáles son sus metas medibles a 2025/2030 por cuenca y cuál es el avance frente al año base?
FASD tiene como meta principal la conservación y la restauración ecosistémica (a través de Soluciones Basadas en la Naturaleza), de los ecosistemas productores de agua para el Gran Santo Domingo. Estos ecosistemas son las tres (3) cuencas que abastecen nuestra ciudad (Ozama, Haina, Nizao). El concepto de Fondo Agua Santo Domingo se basa en el principio de que los grandes usuarios del agua como acueductos, hidroeléctricas, regantes, embotelladoras, entre otros, aceptan de manera voluntaria aportar fondos para la conservación de la zona productora de agua a los fines de asegurar un suministro continuo y adecuado en cantidad, calidad y oportunidad de este recurso. Esto implica una responsabilidad compartida entre los habitantes de la parte alta (nacientes de los ríos) y baja de la cuenca (Gran Santo Domingo). Es una interesante manera de aprovechar el mercado para mejorar la salud de los ecosistemas aguas arriba y aguas abajo, generando beneficios para quienes habitan y dependen de estas áreas naturales.
FASD tiene metas medibles que incluso se proyectan aún más allá del año 2030, de hecho, en los 10 años que tenemos de creación contamos con indicadores que se miden de manera permanente y se socializan con los socios y aliados de regularmente. Estos indicadores son las metas que se trazan estratégicamente para poder cumplir con los objetivos de nuestra organización.
Por ejemplo:
- Cantidad de hectáreas restauradas/intervenidas de manera directa.
- Cantidad de hectáreas a las que se le imparten acciones de mantenimiento para garantizar la sostenibilidad de las intervenciones.
- Cantidad de hectáreas conservadas.
- Cantidad de plantas sembradas.
- Cantidad de parcelas intervenidas.
- Cantidad de beneficiarios directos e indirectos.
- Capacitaciones y talleres de sensibilización con comunitarios.
- Actividades de reforestación con voluntariados corporativos.
Entre otros indicadores que pueden medirse a solicitud del donante o promotor de proyecto.
En el último corte para nuestras Memorias de Gestión 2024 (31 dic 2024), FASD puede exhibir como logro grandes avances en estos indicadores.
- 1,239 hectáreas restauradas/intervenidas de manera directa.
- 1255 hectáreas a las que se le imparten acciones de mantenimiento para garantizar la sostenibilidad de las intervenciones.
- 306 hectáreas conservadas.
- 1,530,785 plantas sembradas.
- 594 parcelas intervenidas.
- Más de 2,750 beneficiarios directos e indirectos.
- Más de 76 capacitaciones y talleres de sensibilización con comunitarios.
- 35 actividades de reforestación con voluntariados corporativos.

¿Qué NBS priorizan (p. ej., restauración ribereña, agroforestería, control de sedimentos) y qué resultados han generado hasta hoy?
En las intervenciones se priorizan la restauración ecosistémica a través de sistemas agroforestales de policultivo basados en especies de Cacao y Café (dependiendo de la zona geográfica y vocación del terreno). Estas intervenciones constituyen fuentes generadoras de ingresos para los propietarios de terreno y sus familias, y esto a su vez, es una garantía de sostenibilidad y conservación de las acciones.
Adicional a la incidencia directa de estas acciones a nuestras metas específicas, estas acciones sistematizadas (SBN), nos permiten impactar positivamente en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) como nación, que incluye una mejoría en la calidad de vida y un desarrollo de las comunidades impactadas, constituyéndose en guardianes y garantes de esos ecosistemas, haciendo una adecuada gestión de los mismos, ya que su supervivencia depende de ellos.
¿Qué evidencia tienen de mejoras en calidad, cantidad o continuidad del agua —y de costos evitados de tratamiento— asociadas a sus intervenciones?
Las evidencias en mejoras de calidad de agua se obtienen a través de resultados de pruebas de laboratorio y monitoreos periódicos. En cuanto a la cantidad de agua, los proyectos que tienen metas de reabastecimiento de beneficios volumétricos son auditados por terceros que verifican los resultados utilizando el método de contabilidad volumétrica de los beneficios del agua desarrollados por el World Resource Institute. La firma auditora es seleccionada de manera independiente por el donante.
Adicionalmente a las mediciones y monitoreos que se realizan como parte de las intervenciones, el testimonio de las comunidades es una evidencia fehaciente de la mejora en calidad y cantidad, ya que al estar permanentemente en el terreno y hacer uso del recurso, son los veedores ideales para confirmar las mediciones y monitoreos que se realizan.
La principal infraestructura verde de saneamiento implementada a través del FASD, son los humedales artificiales. Estas estructuras tienen como ventaja que son de menor costo en su construcción, operación y mantenimiento en contraste con una planta de tratamiento tradicional.
¿Cómo ha evolucionado la captación de recursos del FASD y qué rol juegan las alianzas con sector privado y público?
La captación de recursos del Fondo Agua Santo Domingo (FASD) ha evolucionado significativamente desde su creación en 2015. Su modelo se basa en aportes para el fideicomiso filantrópico que canaliza inversiones para la conservación de las cuencas de los ríos Ozama, Haina y Nizao, y aportes directos para restauración de cuencas. El crecimiento de los recursos se ve reflejado en el aumento de su patrimonio y activos, así como en la expansión de su base de socios.
El FASD ha logrado un crecimiento constante en su capacidad financiera. Por ejemplo, El total de activos del FASD ha mostrado un crecimiento notable. En 2015, los activos se situaban en 12 millones y para el año 2024, esta cifra se dispara a 77 millones, lo que representa un crecimiento de más de 6 veces en un periodo de nueve años. Este aumento se debe, en gran medida, a un incremento sustancial en las inversiones, especialmente en fideicomisos.
Las inversiones en el fideicomiso son el principal motor del crecimiento del FASD. De 12 millones en 2015, aumentaron a 49 millones en 2024. Este crecimiento demuestra la confianza de los socios en el modelo del fideicomiso del fondo para la gestión de recursos.
Las alianzas público-privadas son la base del modelo de gobernanza y financiamiento del Fondo Agua Santo Domingo. El FASD funciona como una plataforma de impacto colectivo donde los actores públicos y privados participan en la toma de decisiones, lo que asegura una gestión eficiente y transparente de los recursos. La participación de entidades públicas, como la Corporación de Acueductos y Alcantarillados de Santo Domingo, y el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, permite al FASD ejecutar proyectos de mayor envergadura y alcance.
Las alianzas estratégicas permiten al FASD no solo asegurar la sostenibilidad financiera a través de la captación de recursos de diversas fuentes, sino también integrar la experiencia y el compromiso de diferentes actores para lograr sus objetivos de protección hídrica.
¿Qué sistema usan para validar resultados y rendir cuentas (frecuencia, aseguramiento externo) y cómo conectan ese monitoreo con decisiones del fideicomiso?
Fondo Agua Santo Domingo, utiliza un sistema de validación y rendición de cuentas que se basa en la preparación y presentación de estados financieros anuales de acuerdo con la Norma Internacional de Información Financiera para Pequeñas y Medianas Entidades (NIIF PyMES), El aseguramiento de estos resultados se realiza a través de auditorías externas realizadas por auditores independientes. Estos auditores emiten una opinión sobre la razonabilidad de la situación financiera, el desempeño y los flujos de efectivo de la entidad. Las auditorías evalúan que los estados financieros estén libres de errores materiales, ya sea por fraude o por error.
La Junta Directiva del FASD asegura que el uso de los fondos restringidos se alinee con los objetivos y directrices del fondo, presentando anualmente a sus socios el plan operativo anual y los estados financieros auditados, esta información es pública.
Estos estados financieros son la conexión para el monitoreo y la toma de decisiones del fideicomiso, abordando el desempeño financiero, asegurar la transparencia y tomar decisiones en las inversiones del fideicomiso.
¿Cómo aseguran que los proyectos mejoren ingresos y resiliencia de las comunidades en Haina, Nizao y Ozama?
Las intervenciones del FASD, constituyen un círculo virtuoso porque a través de las iniciativas y proyectos desarrollados, devolvemos a las comunidades aguas arriba, los servicios ecosistémicos que reciben las grandes ciudades aguas abajo a través de la creación de empleos verdes, apoyo a emprendimientos locales como viveros y apiarios, generación de capacidades que contribuye a un mejor desempeño laboral.
Este círculo virtuoso contribuye en la restauración del ecosistema productor de agua, ya que se verifica mayor índice de humedad, mayor infiltración y conservación del suelo y mejora de las precipitaciones que resulta en un reabastecimiento del flujo hídrico del caudal de las cuencas que impactamos. Al mejorar la disponibilidad de agua en las comunidades incidimos en la calidad de vida y el acceso que tienen a servicios. Adicionalmente la reducción de la erosión por mayor cobertura boscosa resulta directamente en un aumento de la resiliencia y la reducción del riesgo.
¿Cuáles son tres compromisos verificables que asumen por cuenca en los próximos 12–24 meses y cómo se medirá cada uno?
Continuar en acciones de conservación y restauración de al menos 250 hectáreas total para las tres cuencas que protegemos. La medición de acciones de conservación y restauración se miden mediante levantamientos topográficos de la superficie intervenida, llenado de fichas de seguimiento y monitoreo.
Sembrar más de 250,000 plantas en las tres cuencas que protegemos. Esta medición también se realizará mediante el llenado de fichas de control e imágenes satelitales.
Beneficiar de manera e indirecta a más de 300 personas en las tres cuencas que protegemos y generar al menos 50 empleos verdes. Esta medición se realizará mediante la firma de acuerdos de conservación con los propietarios de terrenos y los acuerdos establecidos con los implementadores que son los que realizan las intervenciones en campo.
El liderazgo de Patricia Abreu prueba que la gobernanza verde es, ante todo, gestión con propósito y evidencia: alianzas que movilizan recursos, decisiones por cuenca guiadas por datos y compromisos verificables en 12–24 meses —250 hectáreas a conservar y restaurar, más de 250,000 plantas sembradas, 300 personas beneficiadas y al menos 50 empleos verdes—. En un país que depende de sus ríos para crecer, su visión traduce sostenibilidad en valor hídrico, resiliencia comunitaria y confianza para inversionistas. Ese es el tipo de liderazgo que esta edición celebra: el que asegura el agua hoy para que exista futuro mañana.