Una tendencia muy marcada hoy día en el entorno organizacional, donde el foco está cada vez más centrado en las personas y en la cultura de la empresa, es el Employee Experience (EX), o Experiencia del Empleado.
Analizando el concepto y lo que implica, tiene mucho que ver con el conjunto de emociones y percepciones sumado a los momentos que el colaborador vive en el lugar de trabajo.
Es esa historia laboral que se va forjando en el día a día, abarcando todo el trayecto que incluye el antes, durante y después del paso por la empresa. Si, claro, la salida también cuenta en este aspecto.
Todo inicia con el reclutamiento como primer contacto, continua luego con el onboarding que es cuando el colaborador se incorpora y comienza a familiarizarse con la filosofía, cultura, los procesos y los miembros de la empresa.
Cobra mucho valor en este escenario del onboarding, contar con un acompañamiento en esa fase de adaptación. Lograr de entrada relacionarse con las herramientas que facilitará su trabajo y todo ese primer contacto con el entorno laboral, resulta ser de mucho valor para un comienzo de impacto.
De la misma manera que en el marketing el Customer Experience o Experiencia del cliente es clave para lograr lealtad y fidelización del cliente, también a lo interno de la organización se deben concentrar esfuerzos para fidelizar la marca ante los colaboradores. Porque como dicen los expertos la mejor forma de cuidar a los clientes es cuidando primero a los equipos, esto es branding interno. Es ahí donde las experiencias juegan su papel.
Las empresas deben convertirse en lugares memorables.
En definitiva, las empresas tienen hoy un reto importante, sobre todo ante las nuevas generaciones quienes valoran a gran escala vivir gratas experiencias en sus entornos laborales. Lo que produce en ellos visibles muestras de engagement.
Las propuestas de valor deben estar encaminadas a la implementación de políticas que contemplen aspecto como:
Estos programas como estrategias para promover el bienestar laboral suman elementos positivos a la organización y hace sus grandes aportes al Employee Experience.
Además, cuando el clima es adecuado, la empresa se convierte en un lugar placentero donde disfrutas ir cada día a trabajar.
Si la experiencia del colaborador es extraordinaria, logramos personas felices realizando su trabajo con dedicación y esmero. Esto, sumado al conjunto de buenas historias vividas, va dejando un saldo positivo de momentos inolvidables.
¿Cuáles son los beneficios de mejorar la Experiencia?
Mejorar el EX trae toda una gama de beneficios.
Según los resultados del Global talent Trend 2022, cuando la experiencia del colaborador es grata:
Pero, además, cuando el colaborador está motivado, se siente respaldado y valorado, en esa misma medida considera a la organización como un buen lugar para trabajar, expresa a viva voz el orgullo de pertenencia, lo que hace que se eleve la confianza y reputación de la marca.
Hagamos del plan para generar buenas experiencias, un traje hecho a la medida, acorde a las necesidades del equipo.
Lo que se demanda es que la experiencia del colaborador sea relevante, que, en la gestión del capital humano, se construyan momentos memorables y de impacto.
Para esto el primer paso sería conocer a tu público interno. Saber cómo piensan, qué sienten, cuáles son sus necesidades, temores, estilos de vida, sus prioridades… en fin toda esa data que nos permitirá ir por un sendero seguro para llenar sus expectativas.
Poner en práctica la escucha activa combinada con metodología de indagación, resultan ser de mucha utilidad para lograr este objetivo.
La experta en Comunicación Interna, Silvia Carrillo, en su Programa de Certificación Internacional en Comunicación Interna y Employee Experience, dedica en este espacio de aprendizaje, varias sesiones a estas interesantes herramientas de indagación y destaca la efectividad que cada una proporciona.
Tanto la Dominancia Cerebral, como la Cometa de la Vida, el Mapa de Empatía, y la Técnica Proyectiva, entre otras, ofrecen diagnósticos precisos que arrojan hallazgos interesantes sobre los colaboradores, quienes reflejan a través de estas metodologías, sus motivaciones más intrínsecas, que sirven como guía para diseñar un plan de comunicación interna con impacto.
En conclusión, diseñar buenas estrategias de bienestar adaptadas a las necesidades de los equipos, proporcionará siempre un magnífico resultado que, sin duda, permitirá a la empresa mejorar la experiencia, fidelizar el talento, fortalecer la marca empleadora y ganar auténticos Champions.