Evitar la “eggflation”: EE. UU. recurre a importaciones desde México y Turquía, destacando la conexión entre la inflación y el comercio

La "eggflation" se ha evitado temporalmente en Estados Unidos, pero sólo gracias a lo que el USDA describe como una “explosión” de las importaciones en febrero, principalmente de Turquía y México, según el último Egg Market Weekly Report.

Este dato fue destacado por EBC Financial Group, proveedor de liquidez registrado y con sede en Londres, como parte del análisis global de tendencias económicas de la empresa.

Según el análisis del broker, hace apenas unas semanas, el aumento en los precios de los huevos, hizo que los compradores estadounidenses cruzaran a México para conseguir cartones más baratos, arriesgándose a multas de $300 en la frontera por lo que se convirtió en una curiosa forma de contrabando. Ahora, México está desempeñando un papel oficial en la contención del impacto en los precios de los huevos, reforzando el vínculo vital entre la gestión de la inflación y el comercio transfronterizo. También da mucho qué pensar en el contexto de los aranceles de la era Trump recientemente implementados en América Latina y más allá.

“Con México desempeñando un papel directo en las importaciones de huevos a EE. UU. —y en los titulares sobre la demanda transfronteriza— los círculos comerciales y políticos de América Latina starán observando de cerca el papel cambiante de las cadenas de suministro de alimentos en respuesta a la inflación”, comentó José Manuel Herrera, Director Regional para EBC Latinoamérica.

El experto explica que, si bien casi todos los países de América Latina han sido afectados con un arancel general del 10% para los productos que ingresan a EE. UU., México —que ya enfrenta un arancel del 25% en ciertos sectores como el automotriz— ha logrado negociar exenciones para otros, incluidos los huevos.

“El presidente Trump ha estado hablando de los beneficios de los aranceles duros mientras celebra la caída en los precios de los huevos”, agrega Herrera. “Lo que convenientemente omite es que esta caída en la ‘eggflation’ es, en realidad, una consecuencia directa de las importaciones libres de aranceles desde México.”

Aunque Canadá sigue liderando las importaciones de huevos a EE. UU., suministrando el 85% de los huevos enviados en lo que va de 2025, también enfrenta aranceles del 25% en algunas exportaciones. Por ahora, los huevos siguen exentos, pero la futura política de la Casa Blanca bajo Trump sigue siendo altamente impredecible.

José describe esta correlación como una especie de “efecto mariposa” económico, en el que un acontecimiento aparentemente insignificante en un lugar (el brote de gripe aviar en los estados del sur de EE. UU.) puede tener implicaciones de mayor alcance en los mercados globales.

“Más que marcar las tendencias económicas mundiales, las economías latinoamericanas suelen verse directamente impactadas por ellas, como es el caso con la eggflation. Muchos de nuestros operadores y gestores de activos observarán cuidadosamente el efecto en índices como la inflación estadounidense, el tipo de cambio del dólar y, en última instancia, en la política de tasas de interés de Estados Unidos. Nuestra plataforma y entorno de trading les permite evaluar y recalibrar rápidamente su exposición a un activo en particular, o compensarla con una cobertura alternativa, de forma intuitiva, segura y extremadamente rentable. Nuestro entorno y herramientas de negociación representan una ventaja competitiva tangible en este sentido.”, añadió.

¿Qué significa esto para América Latina en el futuro? La lógica económica sugiere que sin exenciones más amplias, es probable que se produzcan más eventos aislados de “-flation”. Si EE. UU. responde con levantamientos temporales de aranceles o acuerdos país por país, está por verse. Cabe destacar que el Mercosur acaba de firmar un acuerdo para eliminar el 90% de los aranceles sobre los productos comercializados con la Unión Europea, lo que sugiere que se están abriendo nuevas rutas comerciales incluso mientras otras se estrechan.

“Muchos países latinoamericanos, como Brasil, han utilizado durante mucho tiempo aranceles proteccionistas para proteger a las industrias locales”, concluye José. “Pero, como demuestra la eggflation, la importancia de un comercio flexible durante momentos de choque de precios no puede subestimarse. Si se produce otro repunte, será revelador ver cómo se aproxima Estados Unidos a la mesa de negociaciones con socios regionales clave como México y Brasil.”