“Lo que transforma una organización no es solo lo que hace sino cómo lo hace”

El liderazgo humano y digital impulsa una nueva forma de servir

                                                                                    Rafael Avilés Ledergerber

En una industria donde la confianza es el activo más valioso, Rafael Avilés Ledergerber ha demostrado que el liderazgo con propósito puede transformar no solo organizaciones, sino también la vida de las personas que las conforman. Cofundador y socio de Ecuaprimas, una de las principales compañías del sector asegurador en Ecuador, ha dedicado casi tres décadas a construir una cultura organizacional basada en el servicio, la innovación y el desarrollo humano integral. Su visión ha sido clara: combinar lo mejor de la tecnología con lo más valioso del ser humano.

Desde sus inicios en 1996 como asistente de gerencia, Avilés ha liderado una evolución que va mucho más allá del crecimiento comercial. Bajo su dirección, Ecuaprimas no solo se consolidó como referente del sector, sino que adoptó una cultura digital sin perder el enfoque humano. Convencido de que la transformación digital debe estar al servicio de las personas, promovió el desarrollo de soluciones como Ecuaprimas CONNECT, que mejoraron la experiencia del cliente y fortalecieron a los equipos internos.

Su liderazgo ha sido reconocido por rankings como MERCO, que lo ha destacado entre los líderes con mayor reputación del país. Además, su presencia como conferencista internacional y como miembro de asociaciones empresariales refleja su compromiso con el desarrollo del ecosistema empresarial latinoamericano. Ya sea como coach certificado, maratonista o escritor de su blog motivacional todoesposible.blog, Rafael proyecta una coherencia entre su vida personal y profesional que inspira a quienes lo rodean.

Para Avilés, liderar es acompañar a otros a crecer. Por ello, promueve una filosofía empresarial donde el reskilling, el aprendizaje continuo y la empatía son condiciones esenciales para afrontar el futuro. Su mensaje es claro: la innovación no comienza en la tecnología, sino en el corazón de las personas.

Usted ha liderado Ecuaprimas durante casi tres décadas. ¿Cómo ha evolucionado la gestión del talento en la organización a lo largo de ese tiempo, especialmente en el contexto de la transformación digital?

Cuando empezamos Ecuaprimas en 1996, el enfoque en el talento era más intuitivo que estratégico. Con el tiempo, entendimos que una cultura sólida, basada en valores y propósito, es lo que permite atraer, desarrollar y retener a las personas correctas. La transformación digital nos llevó a repensar cómo acompañamos a nuestro equipo en su desarrollo, cómo creamos entornos flexibles y cómo convertimos la tecnología en aliada para potenciar el talento, no para reemplazarlo. Hoy, la gestión del talento en Ecuaprimas está en el centro de nuestra estrategia.

En un sector como el de los seguros, donde la confianza y el servicio son fundamentales, ¿de qué manera están incorporando tecnologías como la inteligencia artificial o la automatización sin perder el enfoque humano?

Hemos aprendido que la tecnología debe estar al servicio de las personas, no al revés. Implementamos herramientas digitales y automatización para simplificar procesos, mejorar los tiempos de respuesta y ofrecer soluciones más personalizadas. Pero nunca hemos delegado en la tecnología lo que solo puede hacer un ser humano. 

Y no me refiero solo a analizar técnicamente la información en el contexto de las pólizas o riesgos de nuestros clientes, sino a escuchar con empatía, generar confianza y acompañarlos en los momentos difíciles. Por eso, nuestra filosofía es integrar lo digital sin perder lo esencialmente humano.

En su experiencia, ¿qué elementos culturales considera indispensables para lograr que una transformación digital sea sostenible y centrada en las personas?

Tres elementos son clave: propósito, confianza y comunicación. El propósito da sentido al cambio. La confianza permite que las personas se sientan seguras para adaptarse y proponer. Y la comunicación es esencial para garantizar un proceso ordenado en el que todos los miembros del equipo estén enfocados hacia un mismo objetivo. La transformación digital no es solo una cuestión de herramientas, es una transformación cultural que debe estar anclada en el valor de las personas.

¿Cómo han abordado en Ecuaprimas los procesos de formación en competencias digitales para sus colaboradores y líderes? ¿Qué estrategias de reskilling o upskilling han dado mejores resultados?

En Ecuaprimas creemos que la transformación digital comienza con las personas. Más que enfocarnos solo en herramientas, hemos apostado por cultivar una mentalidad abierta al cambio, al aprendizaje continuo y al uso de la tecnología como un aliado para servir mejor. Cada proceso de formación ha buscado conectar con el propósito de nuestro equipo y potenciar sus talentos, acompañándolos en el desarrollo de nuevas competencias con un enfoque humano y práctico.

Usted promueve un liderazgo transformacional y humano. ¿Cómo equilibra esa visión con los retos que impone la digitalización de procesos y servicios?

Creo profundamente en un liderazgo al servicio de los demás. Eso implica escuchar, inspirar y acompañar en el proceso de cambio. La digitalización no puede ser una excusa para deshumanizar las relaciones. Todo lo contrario: nos exige ser aún más humanos. El equilibrio se logra cuando entendemos que liderar no es imponer una tecnología, sino facilitar que las personas la integren como parte de su crecimiento profesional y personal.

Desde su rol en asociaciones empresariales y su experiencia internacional, ¿qué tendencias observa en la región respecto al vínculo entre innovación tecnológica y desarrollo humano?

En la región vemos una aceleración de la transformación digital, pero también una mayor conciencia de que no hay innovación real sin desarrollo humano. Las empresas que lideran el cambio son las que entienden que el talento no es un recurso, sino la fuente misma de la innovación.

Hay un giro hacia modelos más colaborativos, flexibles y con propósito, donde la tecnología es un habilitador, no el fin. Es un momento de enorme oportunidad para reinventarnos desde lo humano.

¿Podría compartirnos un caso puntual en el que la integración de tecnología en Ecuaprimas haya generado un impacto positivo tanto en la eficiencia del negocio como en la experiencia de los colaboradores o clientes?

El desarrollo de nuestro ecosistema digital ecuaprimas CONNECT ha sido un hito. Nos permitió integrar todos nuestros servicios de atención al cliente en una sola plataforma, mejorando la eficiencia operativa y elevando significativamente la experiencia del usuario. Al mismo tiempo, nuestros equipos comerciales y de servicio ganaron mayor visibilidad, agilidad y capacidad de respuesta. Esta iniciativa es un ejemplo claro de cómo la tecnología bien aplicada puede beneficiar a todos los actores del sistema.

En su trayectoria ha demostrado un fuerte compromiso con el servicio y el crecimiento personal. ¿Qué valores personales lo guían en su liderazgo diario y cómo los promueve en su equipo?

El servicio, la empatía y la integridad son los pilares que guían el liderazgo en Ecuaprimas. Creo en el poder de liderar desde el ejemplo, de construir desde el respeto y de estar al servicio de los demás.

En Ecuaprimas promovemos estos valores con coherencia, tanto en las decisiones estratégicas como en la forma en que nos relacionamos con nuestro equipo, nuestros clientes y aliados. Porque estoy convencido de que lo que transforma una organización no es solo lo que hace, sino cómo lo hace. Eso es lo que llamamos la forma Ecuaprimas.