Liderazgo que Trasciende Fronteras: La Visión Global de una Dominicana
"No construyas desde la prisa ni desde las tendencias, sino desde las necesidades reales. La comunidad se construye con paciencia, coherencia y mucha presencia."
Katherine Pesantes
En un mundo donde el liderazgo femenino está redefiniendo los paradigmas empresariales, Katherine Pesantes emerge como una figura transformadora que ha sabido combinar su visión empresarial con un profundo compromiso social. Su trayectoria, que abarca desde su formación en Marketing hasta su rol como fundadora de Dominican Sisters, representa un testimonio vivo de cómo el liderazgo femenino puede catalizar cambios significativos en la sociedad global.
A través de Dominican Sisters, Katherine ha creado más que una red: ha construido un ecosistema de oportunidades que conecta a miles de mujeres dominicanas alrededor del mundo, demostrando que el poder de la comunidad, cuando se combina con la tecnología y una visión clara, puede transcender fronteras y crear impacto duradero.
En las ediciones de Factor de Éxito New York resaltamos el papel fundamental que juegan los líderes dominicanos en el ecosistema empresarial de la Gran Manzana. La historia de Katherine Pesantes y Dominican Sisters ejemplifica perfectamente cómo la diáspora dominicana está creando un impacto significativo, no solo en New York sino a nivel global, estableciendo redes de apoyo y oportunidades que fortalecen la presencia dominicana en el mundo empresarial internacional.
A través de iniciativas como Dominican Sisters, se está escribiendo un nuevo capítulo en la historia del emprendimiento dominicano en el exterior, donde la colaboración, el networking estratégico y el apoyo mutuo están creando un legado de éxito y empoderamiento para las generaciones futuras. Esta comunidad demuestra cómo el espíritu empresarial dominicano continúa floreciendo y adaptándose en nuevos territorios, particularmente en New York, uno de los centros económicos más importantes del mundo.
Como fundadora de Dominican Sisters, has creado un movimiento que trasciende fronteras. ¿Qué papel juega la tecnología y las plataformas digitales en la construcción de esta comunidad global de mujeres dominicanas?
La tecnología ha sido nuestro puente más poderoso. Dominican Sisters nace y crece en el entorno digital, lo que nos ha permitido conectar con miles de mujeres dominicanas en distintas partes del mundo. Las plataformas digitales nos han dado la posibilidad de acortar distancias, compartir conocimientos, amplificar voces y crear una comunidad que se siente cercana, aunque esté dispersa geográficamente.
Gracias a estas herramientas, hemos ofrecido conferencias, creado espacios de networking, compartido contenido de impacto y hasta coordinado eventos internacionales. Incluso nuestro equipo trabaja de forma remota desde distintas zonas, incluyendo la República Dominicana. La tecnología ha sido clave para construir una red con propósito global.
En el contexto actual del liderazgo empresarial, ¿cómo Dominican Sisters está contribuyendo a cambiar la narrativa sobre el rol de las mujeres latinas en posiciones de poder?
Estamos cambiando la narrativa desde la acción y la visibilidad. A través de nuestra revista, única en su tipo, enfocada 100% en dominicanas en el exterior hemos proyectado a más de 150 mujeres que están liderando desde distintas industrias y geografías. Mostrar referentes reales tiene un impacto profundo: lo que se ve, se cree posible.
También estamos promoviendo sinergias económicas entre nuestros miembros, facilitando conexiones que impulsan negocios, colaboraciones y mentorías. Nuestro enfoque va más allá del empoderamiento simbólico; apostamos por la construcción de poder real, económico y estratégico, para que más mujeres latinas puedan ocupar espacios de decisión y liderazgo.
Dominican Sisters ha tenido un impacto significativo en el desarrollo profesional de sus miembros. ¿Podrías contarnos cómo se ha logrado esto a través de las actividades, eventos y espacios de networking que han creado?
Durante estos tres años hemos creado una comunidad viva, intencional y poderosa. Hemos impartido más de 15 conferencias virtuales en alianza con embajadas y organizaciones, y realizamos en promedio seis eventos presenciales al año en distintas ciudades del mundo.
Uno de los mayores logros ha sido conectar dominicanas en negocios directos: muchas han colaborado, generado ingresos o creado proyectos conjuntos a partir de nuestras plataformas.
Además, ofrecemos espacios de networking enfocados en generar influencia económica, algo fundamental para las comunidades migrantes, que muchas veces han sido vistas desde la vulnerabilidad. En Dominican Sisters, nos proyectamos desde la fortaleza.
La sostenibilidad es crucial en cualquier iniciativa. ¿Cuál es el modelo de negocio que respalda a Dominican Sisters y cómo aseguran su crecimiento continuo?
Nuestro modelo se basa en la sostenibilidad con propósito. No cobramos membresía, porque creemos profundamente en el acceso libre a las oportunidades, al conocimiento y a la red de apoyo. Nos sostenemos a través de eventos estratégicos y de los aportes de personas que abrazan la causa: aliados, colaboradores y organizaciones que creen en nuestra visión y deciden sumar con intención.
Cada evento o alianza no solo genera ingresos para mantener el proyecto activo, sino que también aporta valor directo a nuestros miembros. Así aseguramos que Dominican Sisters crezca con solidez, sin perder su esencia comunitaria ni su compromiso con el impacto colectivo.
Has mencionado la importancia del bienestar integral en vuestra comunidad. ¿Cómo equilibras los aspectos empresariales con el enfoque holístico que caracteriza a Dominican Sisters?
Para nosotras, el bienestar no es un complemento: es parte de la estrategia. Sabemos que una mujer que se siente bien consigo misma, tiene más energía y claridad para liderar, emprender o tomar decisiones. Por eso, desde el inicio integramos espacios que honran el ser.
Hemos desarrollado experiencias como el Wellness Connection, que realizamos por tres años consecutivos, y el Serenity Retreat, un espacio íntimo para desconectar del ruido y reconectar con el propósito. Así equilibramos el enfoque empresarial con lo emocional y espiritual, porque creemos en un liderazgo con alma.
En términos de desarrollo de liderazgo, ¿qué programas o iniciativas específicas habéis implementado para potenciar el talento femenino dentro de la comunidad?
Uno de nuestros mayores activos es la conexión entre mujeres con intereses similares. A través de nuestras conferencias, networking y revista, facilitamos espacios donde el liderazgo se manifiesta de forma orgánica.
Además, estamos desarrollando un programa de mentoría enfocado en escalar el liderazgo de mujeres dominicanas en el exterior. Apostamos por el desarrollo colectivo: no se trata de que una brille, sino de que todas tengamos herramientas para hacerlo, desde nuestra experiencia y desde nuestra identidad.
La diversidad y la inclusión son temas cruciales en el mundo corporativo actual. ¿Cómo Dominican Sisters está abordando estos aspectos en su estructura y programas?
Dominican Sisters es una comunidad diversa por esencia. Aquí convergen mujeres dominicanas en Europa, Estados Unidos, América Latina y el Caribe. Cada historia es distinta, y eso nos enriquece.
Por eso, fomentamos la inclusión desde varios ángulos: generacional, socioeconómico, profesional. Nuestras actividades y contenidos reflejan esa pluralidad. No queremos representar a una sola versión de la dominicanidad, sino mostrar el abanico completo de quiénes somos y hacia dónde vamos. Tomando como punto de referencia los valores, cuando una sociedad promueve los valores todo se alínea y florece la empatía, la solidaridad y el respeto, valores necesarios para poder abrazar la diversidad.
Desde tu experiencia como líder, ¿qué consejos darías a otras emprendedoras sociales que buscan crear comunidades de impacto similares?
Empieza por escuchar. No construyas desde la prisa ni desde las tendencias, sino desde las necesidades reales. La comunidad se construye con paciencia, coherencia y mucha presencia. Y una vez formes esa red, protégela, cuídala y mantente firme en tu propósito.
El impacto toma tiempo. No se trata de hacer por hacer, sino de sostener con intención. Cuando lo haces con autenticidad, aunque sea un camino largo, los resultados llegan y se sienten.
¿Cómo visualizas la evolución de Dominican Sisters en los próximos cinco años y qué papel jugará en el ecosistema empresarial global?
Visualizo a Dominican Sisters como una red aún más sólida y globalizada, con presencia formal en ciudades clave y con voz en espacios donde se toman decisiones. Queremos incidir en políticas públicas, en espacios de inversión, en mesas donde la diáspora tenga peso.
Nos proyectamos como una plataforma que influye, conecta y representa. Una comunidad que no solo celebra la dominicanidad, sino que la posiciona como un activo económico, cultural y social de gran valor para el mundo.
Finalmente, ¿qué mensaje tienes para las lectoras de Factor de Éxito que están buscando redefinir el liderazgo femenino en sus respectivas industrias?
Redefinir el liderazgo comienza por redefinir lo que crees posible para ti. No hay una sola forma de liderar, pero sí hay una constante: la coherencia. Sé fiel a tu historia, a tu visión y a tu voz.
Rodéate de otras mujeres que te impulsen, no que te frenen. Hoy más que nunca, las industrias están abiertas a nuevas formas de hacer y de ser. Este es tu momento. No los líderes desde la competencia, sino desde la contribución. El verdadero liderazgo nace cuando usamos nuestra influencia para elevar a otras.
El legado que Katherine Pesantes está construyendo a través de Dominican Sisters va más allá de crear una red de profesionales; está estableciendo un nuevo paradigma de liderazgo femenino que combina propósito, sostenibilidad y sororidad. Su visión de un liderazgo que "no nace desde la competencia, sino desde la contribución" resuena con particular fuerza en un momento en que el mundo empresarial busca modelos más inclusivos y transformadores.
Su historia no solo inspira a otras mujeres a soñar en grande, sino que también proporciona un marco práctico para convertir esos sueños en realidad. A través de su trabajo, Katherine demuestra que el verdadero éxito en el liderazgo femenino no se mide solo por los logros individuales, sino por la capacidad de crear espacios donde otras mujeres puedan crecer, prosperar y liderar.